Turismo Sostenible
Ya en épocas soleadas, de buen tiempo, y si la salud y las condiciones sanitarias lo permiten, nos empieza a surgir el deseo de ir a la playa, a la montaña, o simplemente de disfrutar de una escapada a otro lugar, huyendo de la rutina.
Todas estas actividades, además de lo beneficiosas y estimulantes que pueden resultar individualmente para el turista, generan una repercusión indisoluble e irreparable desde el punto de vista medioambiental, económico y cultural.
Sin embargo, en los últimos años se ha venido diseñando una nueva forma de turismo, capaz de adaptarse a las nuevas circunstancias exigidas por el medio ambiente y la sostenibilidad, y sin perder la esencia de un viaje turístico tal y como lo conocemos. Este concepto es el de turismo sostenible, y en este artículo trataremos sus principales mecanismos de adopción.
¿Qué es el turismo sostenible?
Impulsado por la Organización Mundial de Turismo (OMT) en los años 90 como consecuencia de un turismo progresivamente más nocivo para el medio ambiente, el turismo sostenible hace referencia a un conjunto de buenas prácticas llevadas a cabo durante la actividad turística para reducir al máximo el impacto contaminante de la misma. Este fenómeno se ha convertido, poco a poco, en un movimiento que trata de fomentar un turismo responsable, que priorice la conservación de la naturaleza y el medio, y con el menor impacto sobre el ecosistema y la cultura local.
Las claves del turismo sostenible, fijadas por la OMT son las siguientes:
- Optimización de los recursos medioambientales.
- Conservar la autenticidad de la cultura local.
- Garantizar una eficiente distribución de la riqueza.
¿Cuáles son los objetivos del turismo sostenible?
En el año 2015, la OMT y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente colaboraron para diseñar 12 objetivos principales derivados del turismo sostenible:
- Asegurar la prosperidad y los beneficios económicos derivados de la actividad turística.
- Asegurar la prosperidad y el crecimiento de los destinos turísticos habituales, para que sean capaces de potenciar sus cualidades y corregir sus defectos.
- Fortalecer y dinamizar el trabajo en los lugares turísticos, tanto cualitativa como cuantitativamente.
- Garantizar la satisfacción de los visitantes a los lugares turísticos para fomentar su movilidad y sus recomendaciones.
- Tener en cuenta a la población local de los destinos turísticos para llevar a cabo la gestión de este tipo de actividades.
- Garantizar un reparto equitativo entre la población del destino turístico de los ingresos generados por esta actividad.
- Centrar los esfuerzos en mantener o mejorar el bienestar de la comunidad, a través de la construcción de infraestructuras y la prestación de una serie de servicios que se ajusten a las necesidades del destino en particular.
- Conservar la autenticidad de la cultura local.
- Mantener y conservar la integridad de los ecosistemas.
- Mantener y conservar la diversidad biológica.
- Garantizar un uso eficiente de los recursos, minimizando el uso de recursos escasos.
- Reducción al máximo la contaminación ambiental y la generación de residuos.
Además, recientemente la OMT ha comunicado su compromiso con la agenda 2030 en materia de sostenibilidad, estableciendo los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados directamente con el turismo.
¿Cómo podemos contribuir al desarrollo de un turismo sostenible?
Visto sobre el papel, los objetivos planteados por la OMT se perciben muy favorables y sencillos. Sin embargo, a la hora de llevarlos a la práctica resulta más complicada su medición. A continuación, desglosaremos algunas de las acciones que puedes realizar en tu próximo viaje para poder considerarte un turista sostenible:
- Utilización de recursos naturales no renovables con moderación (agua energía, etc.)
- Elegir aquellos destinos y proveedores de servicios (tales como hoteles, medios de transporte, etc.) que sean más respetuosos con el medio ambiente y contribuyan al desarrollo del turismo sostenible.
- Minimización de la generación de recursos. En su caso, reciclarlos de manera adecuada.
- Si se visitan espacios naturales protegidos o sensibles a la actividad humana, informarse adecuadamente de cómo tratar o moverse para generar los menores daños posibles sobre el medio.
- A la hora de adquirir regalos, souvenirs u obsequios, priorizar aquellos elementos que sean representativos de la cultura local del destino turístico, para promocionar sus costumbres, fomentar un mayor turismo y contribuir a mejorar la situación económica de los residentes.
- Bajo ningún concepto llevarse o alterar la fauna, flora o diversidad del lugar de destino. En algunas ocasiones, incluso puede considerarse un delito.
- En el viaje, disfrutar e integrarse en la cultura del lugar de destino. En muchas ocasiones, la cultura es lo más preciado de los destinos turísticos.
- Contribuir a la expansión de la cultura en cuestión también desde el punto de vista económico, tratando de priorizar aquellos establecimientos tradicionales del lugar, como restaurantes de comida tradicional, pequeñas tiendas, etc.
Tal y como hemos visto, el turismo sostenible resulta realmente importante desde el punto de vista económico, medioambiental y cultural. Por eso, su adopción cada vez es más común entre la población, en busca de potenciar el desarrollo sostenible de los destinos turísticos más visitados.

