Desde que en 2007 el Gobierno liberalizara el suministro del Autogás, o gas licuado del petróleo (GLP), en las gasolineras españolas, este carburante comienza a imponerse como una alternativa a la gasolina y al diesel. Y es que además de que emite menos partículas contaminantes a la atmósfera, permite, dependiendo si el vehículo es diesel o gasolina, un ahorro de entre un 15 y un 45 por ciento en combustible, por su menor coste.
Pero por ser un producto nuevo, nos surgen muchas dudas como ¿Qué es realmente el Autogás? ¿En qué coches se puede utilizar? ¿Dónde puedo repostar? ¿Tiene inconvenientes? ¿Existen ayudas para su compra?, etc.
¿Qué es el Autogás?
El Autogás una mezcla de butano y propano y en su mayoría se obtiene directamente de yacimientos de gas natural o petróleo. Al ser sometido a presión, este gas pasa de estado gaseoso a líquido, ocupando mucho menos volumen.
Este carburante se almacena, transporta y se distribuye en fase líquida y se comercializa a través de las estaciones de servicio mediante una sencilla y rápida operación de llenado similar a las del diésel y gasolina. Al vehículo transformado a gas GLP se le instala una boca de carga con tapa normalmente en un lateral del vehículo. El vehículo arranca en gasolina y no pasa a gas hasta que el motor alcanza una temperatura de unos 40 grados (tarda un minuto). A partir de ese momento puede circular indistintamente con gasolina o gas seleccionándolo a través de un conmutador que se instala en el salpicadero, una operación que se puede realizar tanto con el vehículo parado como circulando.
En el caso de que uno de los dos combustibles se agote, el motor pasaría a alimentarse del otro combustible previo aviso de un indicador visual.
El Autogas no sustituye a los coches con gasolina pero sí es una alternativa muy rentable, la amortización puede estar en los 30.000 km.
¿En qué coches se puede utilizar?
Los vehículos que pueden utilizan GLP son los vehículos con motores de gasolina.
Cada vez son más los fabricantes que incluyen en sus gamas vehículos bifuel, es decir, con motores de gasolina preparados para utilizar GLP.
Un motor diésel es incompatible con el GLP por lo que no es viable un vehículo bifuel gasóleo-GLP, pero sí puede ser un motor monofuel que utilice una mezcla del 30% de Autogás y 70% de gasóleo y ya se han empezado a realizar pruebas en camiones por lo que en un futuro este tipo de motores podrían incluirse en la gama de turismos y furgonetas.
¿Cómo transformar un coche gasolina a Autogás?
Otra alternativa para los usuarios de vehículos propulsados por motores de gasolina que quieran utilizar Autogás es acudir a un taller especializado para su transformación, El kit de transformación cuesta entre 1.500 y 2.000 euros, dependiendo del tipo de vehículo.
Una vez realizada la instalación del kit, el vehículo debe legalizarse en una estación de ITV (Inspección Técnica de Vehículos). Es un trámite rápido y sencillo que puede realizar el taller instalador o el propio cliente.
Ventajas del Autogás
Un combustible más ecológico y barato:
El Autogás tiene dos ventajas principales, la medioambiental y la económica, pero hay más.
Mejora la calidad del aire: Este combustible alternativo contribuye a mejorar la calidad del aire, en especial en las zonas urbanas ya que reduce en un 68 por ciento las emisiones de NOx y del 15 por ciento del CO2 si lo comparamos con la gasolina. Las administraciones están potenciando su uso para mejorar la calidad del aire de las ciudades e incluso por primera vez se han incluido los vehículos bifuel en un plan de ayudas a la compra del Gobierno. Pueden acogerse al Plan PIVE siempre que sus emisiones de CO2 homologadas no superen los 160 g/km.
Más barato: Pero la ventaja que más aporta al bolsillo del conductor es sin duda la económica y es que como media, tanto en España como en Europa, el precio del Autogás es un 50 por ciento más barato que el de la gasolina o el diésel (unos 80 céntimos el litro). Su menor coste permite un ahorro entre un 30 y 45 por ciento de combustible, un porcentaje que sería del 50 por ciento si no fuera porque los vehículos transformados a gas aumentan su consumo un 10 por ciento en comparación con la versión de gasolina. Aún así, económicamente es muy rentable. En comparación con el diésel el ahorro es del 15-20 por ciento.
El bajo precio del Autogás se debe por un lado a que el excedente de GLP previsto en todo el mundo se sitúa entre 11 y 17 millones de toneladas y por las tasas fiscales relativamente bajas que se le aplican.
Mantenimiento más económico: Los vehículos que se mueven con gas de automoción duplican la duración del motor debido al menor desgaste de los cilindros y segmentos del motor. El gas es más limpio, deja menos depósitos carbonosos en la combustión y permite que el aceite del motor se mantenga limpio durante más tiempo. En contra, la falta de lubricación del GLP con respecto a la gasolina puede producir un desgaste prematuro de las válvulas. Con respecto a un diésel, un vehículo gasolina con Autogás tiene por lo general menos averías y menos costosas por la ausencia de elementos mecánicos complejos como el turbo, la bomba de combustible de alta presión, etc. En caso de avería los componentes que forman el sistema de gas GLP son sencillos y por tanto su coste es más reducido.
Mayor autonomía: Un vehículo adaptado a Autogás multiplica por dos su autonomía al instalar un segundo depósito para el GLP. El depósito de gasolina se mantiene inalterado y el conductor puede utilizar ambos combustibles indistintamente. La autonomía media de un vehículo con Autogás es de 500 o 600 kilómetros, el doble si también utilizamos gasolina.
Alto nivel de seguridad: El Autogás cumple con toda la normativa que se exige al resto de carburantes. El Real Automóvil Club de España (RACE) junto a otros clubes europeos diseñó y llevó a cabo unas pruebas de choque e incendio con el fin de comprobar la seguridad de un vehículo de Autogás y la prueba demostró un alto nivel de seguridad. El depósito, los soportes y el sistema de tubos de alimentación resistieron intactos.
Coste de amortización: Un vehículo con GLP se amortiza a los 50.000 kilómetros de vida útil del coche”. Esta cifra media depende mucho del tipo de vehículo y de su coste. Así un vehículo de gran cilindrada con consumo alto amortizará el sobrecoste en menos de 10.000 kilómetros.
¿Qué inconvenientes tiene el Autogás?
Sin rueda de repuesto o con menos maletero:
Hay dos tipos de depósitos, uno cilíndrico que se sitúa en el maletero y otro tiene forma de rueda que se coloca en el hueco de la rueda de repuesto del vehículo. En este último caso la rueda de repuesto se sustituye por un kit homologado repara-pinchazos y el maletero mantiene su capacidad. Si lo instalamos en el maletero, supondría la pérdida de la mitad del maletero. Si el coche no tiene rueda de repuesto el depósito se coloca en el maletero aunque en algunos casos se puede instalar en los bajos del vehículo, aunque no es lo habitual.
Pocas gasolineras con GLP:
Una barrera para el crecimiento del parque de vehículos con gas en España es que los puntos de suministro son insuficientes. En la actualidad podemos repostar Autogás en unas 250 gasolineras distribuidas por toda España. Sólo Repsol cuenta con 223 puntos de venta al público a los que se suman alrededor de 300 surtidores particulares para clientes flotistas. Repsol está apostando fuerte por este carburante y su previsión es terminar 2015 con 400 puntos de suministro -unas cien aperturas al año-.
El resto de operadores petrolíferos también están impulsando el uso de este combustible y en conjunto la previsión es que los usuarios puedan repostar GLP en unas 1.000 gasolineras españolas en 2015.
“Estamos lanzando un mensaje a los usuarios de que el Autogás es rentable y presenta una clara ventaja económica. Quien quiera comprar un vehículo de este tipo dispondrá de un carburante competitivo y eficiente con una red de suministro suficiente en el horizonte de unos años”, explica David Fernández de Heredia, Gerente de Autogás en Repsol. “Los operadores estamos impulsando el mercado ampliando la red de suministro pero los fabricante son el otro actor importante para acercar este tipo de vehículos a los usuarios”, continúa diciendo.
Reducción de potencia:
A diferencia de lo que ocurría hace años cuando los taxistas empezaron a utilizar Autogás, los kits de transformación actuales han evolucionado de manera importante dando unos buenos resultados tanto en prestaciones como en fiabilidad. Aún así se sigue produciendo una merma de potencia con respecto a la gasolina que puede llegar hasta el cinco por ciento. Una cifra apenas apreciable por el conductor, muy por debajo de lo que notamos al conectar el aire acondicionado. “No conocemos a nadie que sea capaz de distinguir cuando circula con GLP o gasolina. Hace 20 años la tecnología era peor y sí se perdía el 20 por ciento de potencia pero ahora no. Es un inconveniente imperceptible”, explica Nacho Pérez de la Asociación Nacional de Empresas Transformadores de GLP.
Ayudas para la compra de vehículos con GLP
En la actualidad las principales ayudas para quienes se compren un vehículo con GLP son las que ofrece el Plan PIVE para modelos que no superen los 160 gr/km de CO2 y su precio antes de impuestos no supere los 25.000 euros.
A estas ayudas se suman otras iniciativas públicas como los ayuntamientos, el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica, descuentos en los peajes para estos vehículos.. Estas bonificaciones se ampliarán según se vaya poniendo en marcha en las distintas Comunidades Autónomas el Plan de Mejora de la Calidad del Aire aprobado en Noviembre de 2011 por el Ministerio de Medioambiente.
Según este Plan, los vehículos con GLP serán catalogados con una etiqueta verde, al igual que los eléctricos, para poder circular en zonas urbanas restringidas y se beneficiarán de bonificaciones en los impuestos de circulación y matriculación. Repsol se suma a las ayudas para taxistas madrileños haciendo aportaciones en combustible Autogás para repostajes en sus estaciones de servicio.
Conclusión.
El Autogas es una buena alternativa a la gasolina y al diesel. Podría resumirse en dos razones: mayor respeto por el medio ambiente y mayor respeto a los descosidos bolsillos.
By: Raúl Olmedo Diez
